¿Dónde estamos?

Argentina está situada en el Cono Sur de Sudamérica, limita al norte con Bolivia, Paraguay y Brasil; al este con Brasil, Uruguay y el océano Atlántico; al sur con Chile y el océano Atlántico, y al oeste con Chile. El país ocupa la mayor parte de la porción meridional del continente sudamericano y tiene una forma aproximadamente triangular, con la base en el norte y el vértice en cabo Vírgenes, el punto suroriental más extremo del continente sudamericano. De norte a sur, Argentina tiene una longitud aproximada de 3.300 km, con una anchura máxima de unos 1.385 kilómetros.
Argentina engloba parte del territorio de Tierra del Fuego, que comprende la mitad oriental de la Isla Grande y una serie de islas adyacentes situadas al este, entre ellas la isla de los Estados. El país tiene una superficie de 2.780.400 km² contando las islas Malvinas, otras islas dispersas por el Atlántico sur y una parte de la Antártida. La costa argentina tiene 4.989 km de longitud. La capital y mayor ciudad es Buenos Aires

PAPA FRANCISCO

PAPA FRANCISCO

Cómo los argentinos evitaron un atentado terrorista

(Información exclusiva de nuestro corresponsal en los EEUU Jorge Wichcabbich)

Documentos mantenidos en secreto por los organismos de inteligencia, revelaron que Al Qaeda planificó la ejecución de atentados en Buenos Aires durante la Cumbre de las Américas que se realizó en Mar del Plata.

Bin Laden por medio de dos de sus más experimentados terroristas, ordenó el secuestro de un avión que sería lanzado contra la Casa Rosada en repudio a la visita de George W. Bush a la Cumbre de Mar del Plata.
Los registros de los servicios de informaciones (FBI y Policía Federal Argentina) dan cuenta que los dos terroristas llegaron al Aeropuerto internacional de Ezeiza el domingo 30 de Octubre a las 21:45 en un vuelo de Air France proveniente de París.
La misión de Al Qaeda comenzó a tener problemas desde que desembarcaron, ya que su equipaje fue enviado por error a Santiago de Chile. Después de casi 5 horas de peregrinar por diferentes oficinas y no pudiendo comunicarse bien por su defectuoso dominio del idioma, salieron del aeropuerto aconsejados por funcionarios de la línea aérea para volver al día siguiente acompañados por un intérprete.
Los dos terroristas tomaron un taxi a la salida del aeropuerto, y el conductor al notar que eran extranjeros los paseó tres horas por la ciudad, para finalmente abandonarlos en proximidades de la Villa 31, luego que al parar en un semáforo de la Capital tres cómplices del taxista los asaltaran, robándoles sus efectos personales.
Los musulmanes pudieron quedar con algunos dólares que traían escondidos en cinturones especiales para transportar dinero y salieron de ese lugar gracias a un camionero que los trasladó a un lugar menos inhóspito.
El lunes a las 7:30 de la mañana y gracias a su entrenamiento de guerrilla en Afganistán logran tomar un tren y llegar a un hotel de Plaza Once, luego alquilan un auto y se dirigen nuevamente al aeropuerto, determinados a secuestrar un avión -como estaba planeado- y estrellarlo contra la casa de Gobierno.
Al ir hacia el aeropuerto encontraron cortada la ruta debido a manifestaciones de los piqueteros, empleados estatales y docentes en huelga, demorando más de 3 horas y sufriendo roturas de vidrios y abolladuras en su automóvil.
A las 12:30 deciden volver al centro de Bs. Aires, allí buscan una casa de cambio para convertir los pocos dólares que les quedaban luego de los robos. Allí recibieron dinero falso, de aquel que no circula más...
Por fin -luego de tantas peripecias- los terroristas llegan a las 15:10 al Aeroparque de Bs. Aires para secuestrar un avión y cumplir finalmente su misión. Pero Aerolíneas Argentinas está de huelga por más salario y menos trabajo. Los controladores de vuelo también están de paro (quieren equiparar su salario con el de los pilotos).
El único avión que está en la pista es uno de Southern Winds... pero no tiene combustible.
Los empleados de las aerolíneas y los pasajeros están en el hall del Aeroparque, protestando y gritando cánticos contra el gobierno. Llega la Policía Aeroportuaria y reprime a todos, incluso a los terroristas musulmanes.
Los musulmanes son detenidos y llevados a la delegación de la Policía del Aeroparque, acusados de tumulto, destrozos y resistencia a la autoridad. A las 18:10, en un descuido policial (cambio de guardia), los terroristas consiguen escapar y entonces discuten entre sí: No saben si destruir el objetivo será posible...
A las 22:20, sucios, golpeados y con hambre, deciden comer algo en el restaurante del Aeroparque. Piden sánwiches de lomito, papas fritas y gaseosas. Recién dos días despues se pueden recuperar de la intoxicación producida por la carne en mal estado de los sándwiches que comieron en el restaurante.
Supieron que fueron llevados al hospital municipal luego que la ambulancia demorara tres horas en llegar y otras tantas horas recorriendo hospitales varios hasta encontrar donde pudieran brindarle atención médica.
El domingo a las 15:30 los hombres de Al Qaeda salen del hospital Argerich y llegan cerca del estadio de Boca. Los barrabravas los confunden con hinchas de River y les dan una paliza impresionante, el jefe de los barrabravas (un sujeto apodado "manguera") viola reiteradamente a los musulmanes.
A las 19:45 finalmente son dejados en paz, con dolores terribles en todo el cuerpo, especialmente en la zona proctológica. Allí cerca hay un kiosco en la vereda y deciden emborracharse (aunque para ellos sea pecado), se toman 2 Tetrabrik adulterados y tienen que volver al hospital.
El día siguiente a las 22:30 siendo presa del pánico, los terroristas huyen de Buenos Aires en dirección a Rosario en un camión de electrodomésticos, que es asaltado cerca de Zárate por piratas del asfalto.
Doloridos, golpeados, hambrientos, sin poder ya caminar ni sentarse, son levantados por un vehículo de una ONG que defiende los derechos humanos que los traslada hasta Rosario.
Ya en Rosario, deambulan sin saber que hacer y terminan durmiendo en la puerta de un comercio céntrico, de donde los llevan detenidos como vagos e indocumentados y por ser extranjeros serán deportados.
Al final de esta odisea, los musulmanes consideran que no es necesario el terrorismo en la Argentina y a su regreso tratarán de establecer un convenio para la realización en Buenos Aires de cursos de entrenamiento especializado en CAOS SOCIAL para el personal de Al Qaeda.