¿Dónde estamos?

Argentina está situada en el Cono Sur de Sudamérica, limita al norte con Bolivia, Paraguay y Brasil; al este con Brasil, Uruguay y el océano Atlántico; al sur con Chile y el océano Atlántico, y al oeste con Chile. El país ocupa la mayor parte de la porción meridional del continente sudamericano y tiene una forma aproximadamente triangular, con la base en el norte y el vértice en cabo Vírgenes, el punto suroriental más extremo del continente sudamericano. De norte a sur, Argentina tiene una longitud aproximada de 3.300 km, con una anchura máxima de unos 1.385 kilómetros.
Argentina engloba parte del territorio de Tierra del Fuego, que comprende la mitad oriental de la Isla Grande y una serie de islas adyacentes situadas al este, entre ellas la isla de los Estados. El país tiene una superficie de 2.780.400 km² contando las islas Malvinas, otras islas dispersas por el Atlántico sur y una parte de la Antártida. La costa argentina tiene 4.989 km de longitud. La capital y mayor ciudad es Buenos Aires

PAPA FRANCISCO

PAPA FRANCISCO

Historia de la Bandera Nacional Argentina


El 27 de febrero de 1812, Belgrano estableció dos baterías de artillería en ambas orillas del río Paraná, próximas a la entonces pequeña población conocida como Villa del Rosario (la actual ciudad de Rosario). En esa misma fecha, hacia las 18:30 hs, y en solemne ceremonia, Belgrano dispuso que fuera por primera vez enarbolada una bandera de su creación (se presume que de dos franjas horizontales, blanca la superior y celeste la inferior). 

La tradición señala que esa primera bandera izada por Belgrano fue confeccionada por una vecina de Rosario de nombre María Catalina Echevarría de Vidal y quien tuvo el honor de izar la enseña fue un civil, Cosme Maciel, también vecino de Rosario.

El Gobierno Nacional prohibió el 3 de marzo de 1812 al general Belgrano utilizarla, por razones de política internacional, ordenándole que la ocultara disimuladamente y que la reemplazase por la usada en la Fortaleza de Buenos Aires (la rojigualda). Como Belgrano partió hacia el norte para hacerse cargo del Ejército del Norte, no tomó conocimiento de la orden de desechar la bandera. 

Luego de avanzar a San Salvador de Jujuy, el 25 de mayo de 1812 celebró el segundo aniversario de la Revolución de Mayo con un Te Deum en la iglesia matriz, durante el cual el canónigo Juan Ignacio Gorriti la bendijo.

El Triunvirato amonestó por ello a Belgrano el 27 de junio, quien contestó el 18 de julio diciendo: "La guardaré silenciosamente para enarbolarla cuando se produzca un gran triunfo de nuestras armas".

El 24 de julio la entregó al Cabildo de Jujuy. El triunfo lo obtuvo él mismo el 24 de septiembre de 1812 en la Batalla de Tucumán.

En enero de 1813 Belgrano volvió a confeccionar otra bandera, lo cual fue aceptado por la Asamblea del Año XIII al iniciar sus deliberaciones el 31 de enero de 1813, siempre y cuando fuera sólo usada como bandera del Ejército del Norte, y no del estado.

El día 13 de febrero de 1813, después de cruzar el río Pasaje (desde entonces llamado también Juramento), el Ejército del Norte prestó juramento de obediencia a la soberanía de la Asamblea del Año XIII y fue Eustoquio Díaz Vélez, como mayor general, quien, además de conducir la bandera celeste y blanca reconocida por la Asamblea, tomó juramento de fidelidad a la misma al general Belgrano, quien después hizo lo propio con Díaz Vélez y el resto del ejército.

El 20 de febrero de 1813 se libró la Batalla de Salta, en la cual Belgrano logró un triunfo completo. Esta es la primera batalla que fue presidida por la bandera celeste y blanca, como bandera del Ejército del Norte. Concluida la batalla de Salta la bandera fue colocada en el balcón del Cabildo por Eustoquio Díaz Vélez y los trofeos apoderados de los realistas ubicados en la Sala Capitular.

Díaz Vélez, nombrado gobernador militar de la Intendencia de Salta del Tucumán, fue la primera autoridad salteña en utilizar la bandera celeste y blanca.

Fue usada durante la Segunda expedición auxiliadora al Alto Perú hasta la batalla de Ayohúma el 13 de noviembre de 1813.

La bandera fue adoptada oficialmente como símbolo de las Provincias Unidas del Río de la Plata el 20 de julio o 25 de julio de 1816 por el Congreso General Constituyente de San Miguel de Tucumán. Es el mismo Congreso que había proclamado el 9 de julio de 1816 la Independencia argentina. En dicho Congreso participaron diputados que representaron a Tarija y otras zonas al norte de Argentina, actual Bolivia. En esa sesión se confirmó el uso de la bandera creada por Manuel Belgrano como la única bandera de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Esta bandera es la que la República Argentina recibió en herencia.

La primera bandera argentina constaba de un cuadro celeste cosido a un cuadro blanco de igual tamaño (las medidas son imprecisas, pues estas banderas eran elaboradas por militares en servicio en circunstancias a veces adversas que no permitían tomar tanto tiempo en la elaboración de un distintivo). Se cambió paulatinamente al diseño de fajas horizontales debido a que en ocasiones las banderas eran de tamaños desproporcionados y debían izarse de formas distintas. La bandera menor citada está dividida en tres franjas horizontales de igual tamaño.

Posteriormente, en 1818, el Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata Juan Martín de Pueyrredón definió a la bandera mayor, incluyéndole el Sol de Mayo o Sol Incaico, que representa a la Revolución de Mayo -gestada en la nubosa y lluviosa jornada llevada a cabo en la ciudad de Buenos Aires, el 25 de mayo de 1810, en que asomó el sol en el cenit dando comienzo al proceso de independencia del Virreinato del Río de La Plata del Reino de España- y al dios del sol inca, Inti que es un sol figurado con rostro humano, de color oro amarillo con treinta y dos rayos: 16 flamígeros apuntando o «girando» en sentido horario, y 16 rectos colocados alternativamente, según diseño de la primera moneda argentina -la moneda de oro de ocho escudos y de la de plata de ocho reales- que fue aprobada por la Ley de la Asamblea General Constituyente de 13 de abril de 1813.

Este diseño del sol se debió al orfebre peruano Juan de Dios Rivera (apodado «El Inca», ya que era descendiente de una ñusta), quien adoptó el símbolo del Inti o Sol inca como emblemático de la nación argentina. Manuel Belgrano aceptó este añadido. Este sol aparece en el centro de la bandera que tenía el color basado en un azul más oscuro.

El Congreso Nacional sancionó en 1938 la Ley 12.361 que establece el 20 de junio, aniversario del fallecimiento de Manuel Belgrano, como Día de la Bandera. 

Wikipedia.

Italianos en la Argentina - apunte para archivar


Imágenes del Monumento a Colón cuando estaba frente a la Casa de Gobierno
en Buenos Aires.
Nota enviada por Alberto Pringles desde EEUU.

ITALIANOS EN LA ARGENTINA (para archivar)

La exploración del país.

El 12 de octubre de 1492, el genovés Cristóbal Colón descubría el nuevo mundo y España daba inicio a una obra de exploración y civilización, en la que los italianos estuvieron dignamente presentes, desde sus mismos comienzos.

El florentino Américo Vespucio, realizó por cuenta de España cuatro viajes a las nuevas tierras. En el más famoso (1501-1502), Vespucio llegó al Río de la Plata, al Cerro de Montevideo y al Cabo de San Antonio y continuó su exploración a lo largo de la Patagonia austral hasta el río Camarones.

A Vespucio y no a Juan Díaz de Solís, como se considera tradicionalmente, pertenece el mérito de haber descubierto el Río de la Plata.

Años después, el veneciano Sebastián Caboto, actuando como Piloto Mayor de España, dedicó casi cuatro años, de 1527 a 1530, a la exploración de las tierras en que hoy se ubica la República Argentina, remontando los ríos de la Plata, Paraná y Paraguay, hasta poco mas al norte del lugar donde hoy se encuentra la ciudad de Asunción.

Otra famosisima exploración de las tierras que hoy ocupa la República Argentina, la ejecutó el toscano Alejandro Malaspina, quien hizo por cuenta de la Corona Española tres viajes de vuelta al mundo; en el tercero de ellos, de 1789 a 1794, quedó estudiado todo nuestro litoral atlántico, en el que permanecen nombres tales com caleta Malaspina, cañadón Malaspina –ambos de Chubut- islas Vernaci y otros nombres impuestos por Malaspina.

LA COLONIA

La obra civilizadora de España en los comienzos buscó aportar los beneficios de la religión cristiana a las tribus de indios que poblaban escasamente grandes extensiones de tierra.

En esta obra se distinguieron los jesuitas, cuyas misiones, colonizaron una vasta zona que hoy esta ocupada por tierras de Brasil meridional, del Paraguay y las provincias del nordeste argentino. Entre estos jesuitas, innumerables fueron los originarios de Italia.

Para recordar solamente algunos nombres, citaremos a los padres, naturales de las Marcas, José Cataldino y Simón Mazzeta, el cremonés Antonio Ripario, los grandes arquitectos José Brasanelli, Ángel Camilo Petragrassa, Andrés Bianchi y Juan B. Primoli, quienes ligaron sus nombres a grandes construcciones religiosas, entre las cuales la Catedral de Córdoba, sin duda el monumento más importante del Virreinato del Rio de la Plata y a grandes construcciones civiles, entre las que se destaca el Cabildo de Buenos Aires.

En el ultimo tercio del siglo XVII llego a Buenos Aires el marino veneciano Ventura Demetrio, cuyo descendiente directo, en quinta generación, fue Bartolomé Mitre, presidente de la República Argentina, fundador del diario “La Nación” y traductor de Dante.

LOS ITALIANOS EN LA ARGENTINA

Más tarde, en 1749, vinieron a Buenos Aires el comerciante Domingo Belgrano y el médico Ángel Castelli, originarios de Venecia, que fueron padres respectivamente de los grandes próceres argentinos Manuel Belgrano y Juan José Castelli. Años después, llegaron el comerciante Antonio Alberti, padre de otro miembro de la Primera Junta, el Dr. Manuel Alberti, y el escribano Pablo Manuel Beruti, padre de aquel Antonio Luis Beruti, que en la gloriosa jornada del 25 de Mayo de 1810, junto con French, galvanizó la masa revolucionaria con la distribución de la escarapela con los colores patrios.

.................................................

Más o menos por la misma época, se establecieron entre nosotros los músicos Francisco Faa, Domingo Saccomano y Bartolomé Massa, quienes impulsaron la musica de cámara en Buenos Aires, recordándose especialmente que a Saccomano, quien fue tambien gran hombre de empresa, se debe la construcción del Teatro de Operas y Comedias, inaugurando en 1757, que fue el primer establecimiento de este genero levantado en la ciudad. También en esta época, llego desde Génova aquel Giovan B. Giusto, a quien en Gibraltar castellanizaron el apellido en Justo y fue bisabuelo de dos ilustres primos hermanos argentinos: el presidente de la República Agustin P. Justo y el fundador del partido socialista argentino Juan B. Justo.

NACE UNA NUEVA NACIÓN

El joven abogado Manuel Belgrano aprovecha su cargo de secretario del Consulado de Buenos Aires para divulgar sus ideas y propuestas de reformas en quince magistrales memorias anuales. A partir del primer gobierno patrio las reformas asumen aspectos concretos por obra del mismo Belgrano y de una pléyade de jóvenes intelectuales, entre los cuales señorea la figura de Bernardino Rivadavia.

Entre los que vinieron a nuestras playas después del fracaso de la insurrección piamontesa de 1820/21, recordaremos que en 1824 y 1825 llegaron, respectivamente, Cesar Fournier y Pedro Murature, considerados entre los mas grandes nombres de la marina de guerra del país, y en 1825 el famoso ingeniero y pintor Carlos Enrique Pellegrini, padre del presidente de la República Carlos Pellegrini.

En 1857, el Ferrocarril del Oeste inaugura sus primeros 10 kilómetros de vías con rieles colocados por la empresa del italiano Joaquín Aragno. Antes de fin de siglo la República cuenta con cerca de 35.000 km. de vias y puede jactarse de tener la mayor red ferroviaria de toda América del Sur. En esta extraordinaria obra de progreso, el gobierno nacional ha recibido un aporte sustancial del capital de los técnicos ingleses, pero no puede soslayarse la obra ejecutada por el brazo de miles de trabajadores italianos y por el cerebro de ingenieros peninsulares de la talla de Tomas Agostini, Emilio Candiani, Cristóbal Giagnoni, Juan Pelleschi, Guido Jacobacci, entre los cuales descuella la figura de Pompeyo Moneta, autor del primer proyecto integral de toda la red nacional de ferrocarriles.

Poco a poco se van dando las condiciones para el desarrollo de la inmigración europea, en la cual la presencia de los italianos es predominante y se vuelve aluvional en las ultimas décadas del siglo XIX. Solamente en el periodo 1857 a 1914 entran el país 4.665.723 extranjeros, de los cuales 909.262 son de diversas nacionalidades, 1.472.579 españoles y 2.283.882 italianos! Estos son los que más se sustancian con los destinos del país como lo revelan sus indices de nupcialidad con las mujeres argentinas y el numero de propietarios de bienes inmuebles según el censo de 1914.

Media general del país (nacionales y extranjeros):
Sobre 1.000 habitantes 136,3 propietarios
Sobre 1.000 italianos 218,8 propietarios
Sobre 1.000 españoles 125,8 propietarios
Sobre 1.000 argentinos 121,8 propietarios

COLONIZACIÓN, EDILICIA E INFRAESTRUCTURA

Los inmigrantes italianos, especialmente piamonteses, se dirigen inicialmente a las colonias agrícolas de la provincia de Santa Fe, potenciándolas y multiplicándolas. Las nuevas colonias tienen nombres característicos que no dejan dudas sobre el origen de sus integrantes: Humberto I, Reina Margarita, Nueva Torino, Lago di Como, Garibaldi, Toscana, Bella Italia, Piamonte, Ripamonti, Angeloni, Lazzarino, Rufino, etc.

En Entre Rios, las colonias fundadas por italianos son alrededor de dos mil. En Córdoba, se cuentan mas de 400 colonias fundadas por italianos, uno solo de los cuales, Cesar Comolli, llegado en 1887, colonizó mas de 120.000 hectáreas de tierra.

En la provincia de Buenos Aires no puede omitirse de recordar la figura del piamontés José Guazzone que en sus chacras llegó a superar la producción de 30.000 toneladas de cereales por lo que fue considerado “el rey del trigo”. Jose Carlos Cacase, que llego a producir 600.000 bolsas de papas, y Andres Vacarezza, gran colonizador de las zonas de Alberti y Suipacha.

La industria algodonera del Chaco debe su nacimiento y desarrollo a inmigrantes friulanos, cuyos primeros grupos llegaron a la zona en los años 1878 y 1879.

La industria del vino, en las provincias de Mendoza y San Juan, que ha colocado a la Argentina en primera fila entre los grandes productores mundiales, debe su desarrollo extraordinario a inmigrantes italianos que llegaron allí especialmente a partir del año 1880 en que se inicio la construcción de los diques y canales proyectados por el ingeniero Cipolleti, que hicieron aumentar sensiblemente las zonas cultivables, no sólo con vid, sino también con olivos.

También en el valle del Río Negro, hoy una de las zonas mas ricas del país, el desarrollo de la agricultura fue determinado en forma notable por el brazo de los campesinos italianos y por el cerebro del ingeniero hidráulico Cesar Cipolletti.

En la fiebre de trabajo que la inmigración europea aporto a la edilicia argentina, fue evidente la supremacía del brazo de los trabajadores italianos, pero no fue nada escasa la presencia de audaces y hábiles cerebros originarios de la Península. En el Diccionario Biográfico Ítalo Argentino, editado por la Dante Alighieri de Buenos Aires en 1976, figuran las notas biográficas de 118 “constructores”, 69 “arquitectos”, 122 “ingenieros. Para citar solamente algunos de estos nombres redordaremos a Nicolás y José Canale, Lázaro Solari, Jose Bernasconi, Juan B. Médici, Juan A. Buschiazzo, César Cipolletti, Guido Iacobacci, Enrique Tedeschi y Clorindo Testa. Quizá la última gran iniciativa individual, para recordar, antes que aparezcan las figuras estelares de Victor Valdani y Agustin Rocca, sea la de Salvador Sollazo, oriundo de Reggio Calabria, quien en 1924, junto con su hermano Antonio, fundo la Sollazo Hnos., hoy sociedad anónima. A esta se debe la construcción de numerosos grandes diques en Tucumán, Córdoba y Mendoza, la tercera central hidroeléctrica de Río Tercero, la Central Hidroeléctrica de Monteros (Tucumán), etc.

En materia de diques, intensa ha sido también la obra de Panedile Argentina S.A. fundada en 1948. En puentes y caminos, la ejecución de grandes trabajos sigue registrando la presencia de empresas de origen italiano: Impresit S.A., Sycic S.A., Cacoar S.A., Marinucci S.A., etc. En este sector va citada tambien la firma Techint que, entre otras, ha tenido a su cargo la construcción del monumental puente Zarate-Brazo Largo.

Pero es principalmente en materia de acueductos, oleoductos y galerías subterráneas donde mayormente se advierte la presencia italiana. Baste recordar los numerosos oleoductos y gasoductos construidos por Saipem y Techint. También hay que mencionar las empresas Vianini promovidas en la Argentina por la Vianini de Roma, a las que se deben diversos oleoductos y túneles fluviales.

Particular mención merece el Grupo E.N.I., debiéndose recordar que el mismo inicio sus actividades en el pais en 1958 constituyendo la SAIPEM cuyo primer contrato refirió a la perforación de pozos petrolíferos por cuenta de Y.P.F., luego en 1960 fue constituido el Consorcio Saipe Siderexport, integrado por E.N.I., Finsider, Fiat y Motores Marelli para la construcción del gasoducto de 1.700 km. de Santa Cruz en Buenos Aires.

INDUSTRIA Y COMERCIO

Ya desde los tiempos de Juan Manuel de Rosas, los hermanos Gerónimo y Santiago Rocca, originarios de Lavagna en provincia de Génova, dieron gran impulso a la industria de la carne y de las pieles –la primera industria nacional de la Argentina– aplicando a los materiales de desecho el método de extracción de la grasa, como habían visto hacer en la natal Liguria, mediante grandes prensas que hicieron venir desde la misma Italia.

Una mención especial merece el ingeniero Agustín Rocca, quien llega a la Argentina en 1946, después de haber pertenecido a la cumbre de la gran industria italiana, donde, como administrador delegado de la Ansaldo, llego a tener 33.000 dependientes a sus órdenes. Aquí constituyó y desarrolló la Organización Techint y luego Dalmine Siderca y Cometarsa; erigió el centro industrial de Campana en la provincia de Buenos Aires y otras empresas industriales en Ensenada y Olavarría con ramificaciones en varios países del extranjero.

En la industria de la molienda y de las pastas alimentarias, se destacan los nombres de Jose Marchisano quien, en los comienzos del siglo pasado, creo la primera panadería del pais y de Felipe Accinelli, quien en 1830, creo la primer fábrica de pastas. Luego aparecen otros grandes empresarios: José Marconetti, José Canale, Ricardo Tampieri, Humberto Terrabusi, etc.

Innumerables son los nombres de los italianos ligados a la industria del tejido en la Argentina, a partir del fundador de la primera fábrica de frazadas de lana Juan B. Lastreto y de Enrique Dell’Acqua, el famoso “príncipe mercante” del que habla Luigi Einaudi.

En la industria de la leche, deberemos recordar al lado de José Magnasco, los hermanos Esteban y Victor De Lorenzi y, ultimo en el tiempo, pero no en importancia, Antonio Mastellone, fundador de “La Serenisima”.

En la fabricación de muebles de todo tipo, han estado y están muy presentes los italianos de la Argentina, comenzando su recordación con el nombre originario de la Liguria de Juan Canzi que, alrededor de 1780, en su establecimiento de Buenos Aires, fabricaba muebles para el Virrey Vértiz.

En la industria de la destilería y de los licores encontramos inicialmente a Eugenio Mattaldi, llegado a la Argentina en 1843 y Nicolas Martelli que funda una gran destilería de alcohol. Entre los grandes promotores de las industrias del vino y del aceite de oliva en las provincias de Mendoza, San Juan y San Luis, ocupa el primer lugar Antonio Tomba, llegado a Mendoza en 1879 y considerado durante muchos años el mayor productor de vino de la Argentina. Este predominio del vino “Tomba” fue disputado durante varios años por el vino “Toro” producido por otro véneto, Juan Giol.

Entre los armadores y constructores de barcos encontramos el savonés Tomas Amigo, llegado a la Argentina en 1825; fabricó cañoneras y estaba en relaciones de amistad con el connacional Jose Murature, futuro almirante de la escuadra argentina. En la industria química y farmacéutica debemos mencionar al piamontés Enrique Luis Casale, que ya en 1915 habia instalado en Mendoza la primera fabrica sudamericana de anhídrido sulfuroso, fue el primer presidente de “Atanor S.A. Mixta”, cuyo director general fue otro italiano, el Dr. Ladislao Reti.

El más célebre de los laboratorios químicos anexos a las farmacias fue el fundado por Carlos José Ferraris, en 1829, que aun hoy funciona bajo el nombre de “Droguería La Estrella”.

En los sectores de la cal, cemento, mármol, mosaicos y cerámica, la recordación de los nombres italianos seria amplísima. Empezaría por el piamontés Luis Cerrano, luego habría que citar a Jose Cima, Juan Minetti, Germán Bianco, los hermanos Spinedi hasta llegar en nuestros días a los de Orestes Biasutto, Juan Stefani, los hermanos Zanon, etc.

Toda la energía eléctrica de la Argentina esta ligada a los nombres de dos inmigrantes italianos: Mauro Herlitzka y Juan Carosio, que fueron los fundadores de “Segba”, de la “Italo” y de la mayor parte de las lineas que aun surten el interior del país.

Para el aporte italiano en general a la industria de la nación, en estas ultimas décadas y en medida cada vez mas intensa, la iniciativa individual va siendo sustituida por la presencia de empresas promovidas por los grandes conjuntos industriales que actúan en la península: Fiat, Pirelli, Snia Viscosa, Marelli, Corni, Cinzano, Gancia, Fratelli Branca, Impresit, Ansaldo, etc.

FINANZAS BANCOS SEGUROS Y COMERCIO

Los italianos han participado largamente en el desarrollo de las actividades comerciales, financieras y bancarias en el país.

Felipe Accinelli, llegado al país en 1830, instaló un negocio en la calle Florida dedicado a compras y ventas, cambio de dinero extranjero, préstamos a plazo fijo, etc. Su oficina era llamada Camoatí, palabra que en guaraní equivale a “colmena”, por la mucha gente que concurría a ella. Por iniciativa de Luis Viale y los señores Antonio Devoto, Marcos Demarchi, Jose Piaggio, Nicolas Schiaffino y Aquiles Mavaroff, se fundaba en Buenos Aires en 1871, el Banco de Italia y Rio de la Plata, destinado a tener un extraordinario desarrollo. Actualmente el banco funciona bajo el nombre de Banca Nazionale del Lavoro.

En 1887, por iniciativa de los italianos David de Albertis y Miguel De Luca surgía también en Buenos Aires el Banco Italiano del Rio de la Plata, que pronto cambio su nombre por el de “Nuevo Banco Italiano” para distinguirse del Banco de Italia y Rio de la Plata.

***LA CULTURA***

Muy notable ha sido la huella dejada por el inmigrante italiano en los diversos aspectos de la cultura del país. En la obra “Los italianos en la historia de la cultura argentina”, publicada por la Dante Alighieri hace algunos años, se registran las notas biográficas de 1.516 de ellos: 1.186 fallecidos al momento de la publicación de la obra (fines de 1979) y 330 vivientes.

El primer capitulo, dedicado a las Letras, se inicia con el nombre de Pedro De Angelis el gran prófugo napolitano que tanto aportó a la docencia, al periodismo y a la historiografía argentina. Baste recordar su monumental “Historia de la Provincia del Río de la Plata”, definida como “el más glorioso monumento nacional que pueda hacer honor a un estado americano”.

La música y el arte lírico, por su parte, absorben 60 páginas del texto, que también aquí empieza con la recordación de un jesuita italiano, Pedro Comental, nacido en Nápoles en 1595, quien convirtió la reducción de San Ignacio en el primer centro musical que hubo en estas regiones de América.

Veintiséis paginas del texto estan dedicadas a teatro, cine y television, empezando el teatro con la recordación de Miguel Domingo Saccomano, natural de Bari en las Apulias, hábil flautista y empresario quien en 1756, junto con Pedro Aguiar, construyo y explotó por algunos años el Teatro de Óperas y Comedias, primer establecimiento de ese tipo levantado en la ciudad.

El cine y televisión, por su parte, empiezan con la recordación de Mario Gallo, quien en 1908 presentó al público el primer film argentino de largo metraje “El fusilamiento de Dorrego”.

El capitulo sobre religión naturalmente esta dedicado en manera preponderante a las grandes congregaciones de los jesuitas, franciscanos y salesianos, pero no faltan nombres pertenecientes a otras congregaciones de singular importancia que han llegado al pais en años mas recientes: los redentoristas, los scalabrinianos, los continuadores de Don Orione, etc.

Pero no falta tampoco la recordación de los mas ilustres sacerdotes diocesanos como el gran docente y periodista Jose Alumni o el famoso “pacificador de las pampas”, Francisco Bibolini.

EL ASOCIACIONISMO ITALIANO

En setiembre de 1853, tres comerciantes italianos residentes en Buenos Aires, Luis Amadeo, Bernardo Delfino y Juan Robbio, solicitaron al encargado de negocios Marcelo Cerrutti el apoyo del Rey de Cerdeña para la creación de un Hospital Italiano en Buenos Aires. El 14 de diciembre se realizo la reunión constitutiva de la nueva entidad, en la que participaron inmigrantes italianos originarios de todas las regiones de Italia, sin distinción de estado social, ideologia politica o de otro tipo. Se constituía asi, en la capital del Plata, la unidad de Italia siete años antes que en la misma península mediterránea.

A la constitución del Hospital Italiano de Buenos Aires, siguió muy pronto el surgimiento de asociaciones de inmigrantes italianos en todo el territorio de la República. El objetivo común fue crear un lugar donde el inmigrante pudiera pasar sus horas de sano esparcimiento junto con otro inmigrante que hablara su mismo idioma y tuviera sus mismas tradiciones, proviniera en fin de su mismo pueblo o por lo menos de su misma región.

La ideología también influyo en el surgimiento y desarrollo de asociaciones de italianos. Inicialmente el gran dilema fue: republicano o monárquico, Mazzini o Victor Manuel. El desarrollo en la Capital Federal de la republicana "Unione e Benevolenza" trajo asi muy pronto la creación de la monarquía "Nazionale Italiana".

Creciente desarrollo tuvo el asociacionismo italiano en la Argentina en la segunda mitad del siglo XIX y en las primeras décadas del XX. Estas asociaciones no solamente resultaron muy útiles al inmigrante italiano y a su familia, sino que frecuentemente fueron de provecho para toda la población del país. Abiertas pues a todos fueron las óptimas escuelas sostenidas por las asociaciones italianas en las últimas décadas del siglo XIX, y los Hospitales Italianos de Buenos Aires, de Rosario, de Córdoba, nunca han hecho distinciones en la admisión y atención del enfermo que se allegara a sus locales.

Conviene recordar que en el país operan todavía alrededor de quinientas asociaciones italianas, aglutinadas en veinte federaciones. Seis de estas corresponden a las seis circunscripciones consulares del país (Buenos Aires, Rosario, Cordoba, La Plata, Mendoza y Bahía Blanca) y las otras son "sectoriales". El "sector" en once casos esta constituido por una motivación regional (Abruzos, Calabria, Campania, Friuli, Lucania, Las Marcas, Molise, Piamonte, Sicilia, Venecia, Trentino) y en tres, por diversas motivaciones estatutarias (Asociaciones Católicas, Excombatientes y "Dante Alighieri").

Para reorganizar mundialmente este enorme capital humano y cultural, el Gobierno Italiano ha aprobado en las dos ultimas décadas dos leyes importantísimas.

La primera, con el objetivo de crear instituciones que tuvieran a su cargo la representatividad de la Colectividad frente a las autoridades Consulares. Nacen asi los comités, cada uno de ellos por circunscripción Consular, cuyos miembros son elegidos a sufragio universal con elecciones controladas por el mismo Estado Italiano (han llegado a emitir sufragio en la Argentina casi 200.000 personas).

Estos mismos Comités, mas las Asociaciones, eligen a su vez a los miembros del Consiglio Generale degli Italiani all ‘Estero. Este tiene sede en Roma en el Ministerio de Relaciones Exteriores. La Argentina cuenta con 9 miembros en ese organismo formado por 60 consejeros. Ademas cuenta con 2 miembros, Jose Negro y Antonio Macri, que forman parte del Consejo Ejecutivo; teniendo a su cargo -el segundo de ellos- toda Latinoamérica (ademas de ser Vicepresidente del Hospital Italiano de Buenos Aires durante 25 años).

La segunda Ley Institutiva del Consiglio Generale degli Italiani all ‘Estero, en su articulo 1º resume sus objetivos e importancia: “El Consejo General de los Italianos en el exterior es el organismo de representación de las Comunidades Italianas en el exterior frente a todos los organismos que realicen políticas que interesen a las comunidades en el exterior”. Tienen, por lo tanto, presencia en todo lo que signifique determinados tratados bilaterales, convenciones y otras áreas que comprenden jubilaciones, cursos de idioma italiano y las escuelas, formación profesional, información y, en nuestros paises Latinoamericanos, la ayuda a italianos indigentes, ya sea en forma de contribuciones en efectivo o cubriendo los gastos de salud (26 millones de dolares en el 2001 para estos dos últimos capítulos).

· Fragmentos del articulo "Los Italianos en la Argentina" de Dionisio Pietrella, publicado en Revista del Hospital Italiano de Buenos Aires, Numero Extraordinario, 1985.

Sr. Antonio Macri
Vicepresidente 1º
Sociedad Italiana de
Beneficencia en Buenos Aires

· Consúltenos en

· Departamento de Docencia e Investigación - Comité Editorial
Gascon 450 1 piso [ C1181ACH ] Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina
Tel. directo:00 [54]11 4959 0200 int. 8426| Fax:00 [54]11 4959 0383 | E-mail:nexo@hitalba.edu.ar

************************************

COMO SOLDADOS EN LAS INVASIONES INGESAS
Cesar Balbiani E, Giannini. J.BoquiS.A. Antonini ...etc.
la lista es larguisima y con detalles

REVOLUCION DE MAYO
Belgrano -- Castelli --F. Agustini -M. Grandoli- -P.P. Sanguinetti 
 todo el CUERPO DE PATRICIOS EN su mayoria era de origen italiano- 
B. Cerretti- A:Ricetelli --L. Cadassa_-L .Donatietc etc

EN EPOCA DE ROSAS
J. CANDIANI ademas ;casi todos los artilleros de Mitre eran italianos

EN LA CAMPAÑA DEL PARAGUAY
Charlone ---Giribone etc

EN LA CAMPAÑA DE CHILE
Los italianos formaron un ejercito de 20.000 hombres y 500 oficiales

ES MUY LARGA LA LISTA si tienen interés la paso, o la mando a quien quiere por correo

**************************************************

PRENSA ITALIANA
1854 empezo con "l´--La Tribuna--- italiano
y cientos de diarios más

*************************************

***FOTOGRAFIA ***

Panuzzi--Tappa--Paganelli y muchisimos mas

*******************************************************

***MUSICA***

Las primeras compañías de TEATRO LÍRICO fueron italianas 
Desde 1898 TAMAGNO-STAGNO -MASINI, LA PATTI- Y MILES MAS...

***********************************

**TEATRO**

DESDE LA MITAD DEL 1800 LLEGARON AL PAIS NUMEROSAS COMPAÑIAS.
TOMASSO SALVINI---ERNESTO ROSSI---ADELAIDA----- TESSERO--MARIA MELATO ETC.ETC. CIENTOS DE NOMBRES MÁS

****************************************

** CINE**

MARIO GALLO FILMÓ LA PRIMERA PELICULA ARGENTINA EN 1908" 
EL FUSILAMIENTO DE DORREGO" Y SIGUEN LOS NOMBRES

***************************************************************

**LETRAS **

EDMUNDO D´AMICI SE INSIPIRÓ EN ARGENTINA PARA SU LIBRO CORAZON

A. BUFANO --Y MUCHOS MAS

************************************************************************+

****PINTURA****

1a EXPOSICION DE CUADROS LA REALIZÓ EN ARGENTINA B. VERAZZI Y BUENO EN PINTURA PRACTICAMENTE LA MAYORIA DE LOS PINTORES **************************************************************************

****ESCULTURA***

MONTEVERDE - MONUMENTO A MAZZINI

HECHOS POR ITALIANOS LA MAYORIA DE LOS MONUMENTOS ARGENTINOS

De Giuseppe Manzzini: :el Monumento a Garibaldi 1904, a Cristobal Colon1921

****************************************************************

*****FERROCARRILES****

Hechos y diseñados por italianos ( primero fueron capitales argentinos y después pasaron a ser ingleses

POMPEYO MONETA - Fue el ingeniero hizo la primera triangulacion del territorio argentino, y el primer proyecto de red ferroviaria. Construyó las líneas ferroviarias de Córdoba a Tucumán, de Rio IV a Villa Mercedes -
JUAN PELLESQUI - el norte Andino
VICTOR M: PENNA - de Jujuy a la Quiaca - de Misiones a Barranqueras
EMILIO ROSETTI - Bs As a La Plata
CESAR CIPOLLETTI - 1889 y 1890 más de 500 canales de riego en Rio Negro, Tucuman y San Juan - el primer dique de embalse en el país en Mendoza

**************************************************************+

**ARQUITECTURA**

Franchesco Tamburini - contratado por el presidente Roca 1881
La Casa rosada( casa de gobierno) - departamento de policía - residencia de Juarez Celman
Hospital Italiano (Rosario) - Banco de la Nación - Estación de San Juan - ect. ect.

Victor Meano- casa de los dos Congresos

Renzo Falduti - Castelar Hotel

también italianos construyeron; el dique carena (El mayor en América del Sur)

bueno, la lista es larguisima

*************************************************************************+++

***CIENCIAS**

Pedro Carta Molino - médico físico y profesor de Fisica Experimental en la Universidad de Bs As (contratado por Rivadavia en 1826) - Organizó el 1er laboratorio de Física y Química, el Museo de Ciencias Naturales, el primer Observatorio Astronómico, que más tarde perfeccionaron Mossotti y Ferraris.

Octavio F. Mossotti - profesor de matemáticas en la universidad de Bs As

Jose Ingenieros - médico- sociólogo y filósofo - contribuyó como nadie en la formación espiritual de la juventud argentina

******************************************************************************+

**DEPORTE**

Se destacaron :
Esgrima- (los precursores. Cesar Falconieri _Eugenio Pini _Greco_ Galimi---
Remo_ :fundaron el club Canottieri en el Tigre
Natación_E. Tiraboschi que cruzó a nado el Río de la Plata
El Baron Antonio de Marchi fue animador de todos los deportes - fundó la Sociedad Deportiva Argentina _ creó los "Boy-Scouts "de Bs As y el Circulo de la Espada"
y miles más
Automovilismo_ Raul Riganti -Polenta Bossola dela década 20/30
En carreras en carreteras de tierra uniendo Bs As Mar del Plata- Córdoba y Mendoza__
Futbol_
el primer equipo argentino" S. Lorenzo de Almagro " creado por el CURA LORENZOMASSA
********************************************


Este 25 de Mayo regalá argentinidad


Sea cual fuere el resultado de las elecciones nacionales, provinciales y municipales en Argentina en este año 2015, se va difundiendo la sensación de que una serie permanente de cambios marca el comienzo de un proceso evolutivo destinado a modificar positivamente el rumbo del país.

El pueblo argentino ha descubierto que es tiempo de participar activamente, conociendo más profundamente el pasado y el presente de la historia para ser actor de decisiones que irán definiendo un futuro más adecuado a lo que este lugar del mundo merece.

Desde el comienzo de los tiempos se ha ido diseñando, a lo largo y a lo ancho de una vasta geografía plena de riquezas en producción o potenciales, la imagen de un país que busca recuperar protagonismo en el conjunto de naciones que han comenzado a transitar una etapa trascendente en la historia de la humanidad.

Nuestra pequeña editorial acaba de presentar un libro electrónico que muestra globalmente un repaso de los diferentes eslabones que forjaron la cadena que nos une al pasado. Porque saber de dónde venimos nos ayuda a decidir hacia dónde queremos ir.

Creemos importante que cada argentino tenga su copia de este "ayudamemoria" y obsequie copias a sus hijos, nietos, amigos y conocidos, para que, con coincidencias o disidencias, vayamos afirmando una base común que aporte a la estructura de ese "ser argentino" que se procura reforzar desde los lejanos inicios.

Es muy sencillo. Aprovechando los avances tecnológicos, pudimos crear un archivo en Word cuyo original puede recibirse vía email o como archivo privado facebook, abonando solamente $ 100 (en Argentina) o US$ 10 (en el resto del mundo), y luego enviarse sin costo a tantos destinatarios como se desee.

Para concretar el pedido, enviar un email de solicitud a danielgalatro@gmail.com o un mensaje privado a mi página facebook "Daniel Aníbal Galatro". A vuelta de correo recibirás un cupón para el pago desde tu lugar y en la moneda correspondiente. Luego de concretado el mismo, te enviaré una copia del archivo, libre de derechos de autor, para que la puedas utilizar libremente obsequiándola, vendiéndola o como gustes.

Tienes varias semanas para tomar la decisión y enviar la solicitud pero sería interesante que antes del próximo 25 de Mayo, fiesta patria por excelencia, Argentina y el mundo estén bañados más que de costumbre con el celeste y blanco de nuestra bandera nacional.

Quedo a la espera de tu pedido. Creo que te resultará importante participar en este preciso momento de la Historia Argentina de una acción que sólo tiene los colores patrios.

Un saludo afectuoso desde Esquel.
Prof. Daniel Aníbal Galatro

BIOGRAFÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO




BIOGRAFÍA 
DEL SANTO PADRE
FRANCISCO

El primer Papa americano es el jesuita argentino Jorge Mario Bergoglio, de 76 años, arzobispo de Buenos Aires. Es una figura destacada de todo el continente y un pastor sencillo y muy querido en su diócesis, que ha visitado a lo ancho y a lo largo, incluso trasladándose en medios de transporte público, en los quince años de ministerio episcopal.

«Mi gente es pobre y yo soy uno de ellos», ha dicho más de una vez para explicar la opción de vivir en un apartamento y de prepararse la cena él mismo. A sus sacerdotes siempre les ha recomendado misericordia, valentía apostólica y puertas abiertas a todos. Lo peor que puede suceder en la Iglesia, explicó en algunas circunstancias, «es aquello que De Lubac llama mundanidad espiritual», que significa «ponerse a sí mismo en el centro». Y cuando cita la justicia social, invita en primer lugar a volver a tomar el catecismo, a redescubrir los diez mandamientos y las bienaventuranzas. Su proyecto es sencillo: si se sigue a Cristo, se comprende que «pisotear la dignidad de una persona es pecado grave».

Su biografía oficial es de pocas líneas, al menos hasta el nombramiento como arzobispo de Buenos Aires. Llegó a ser un punto de referencia por sus fuertes tomas de posición durante la dramática crisis económica que devastó el país en 2001.

En la capital argentina nació el 17 de diciembre de 1936, hijo de emigrantes piamonteses: su padre, Mario, era contador, empleado en ferrocarril, mientras que su madre, Regina Sivori, se ocupaba de la casa y de la educación de los cinco hijos.

Se diplomó como técnico químico, y eligió luego el camino del sacerdocio entrando en el seminario diocesano de Villa Devoto. El 11 de marzo de 1958 pasó al noviciado de la Compañía de Jesús. Completó los estudios de humanidades en Chile y en 1963, al regresar a Argentina, se licenció en filosofía en el Colegio San José, de San Miguel. Entre 1964 y 1965 fue profesor de literatura y psicología en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe y en 1966 enseñó las mismas materias en el Colegio del Salvador en Buenos Aires. De 1967 a 1970 estudió teología en el Colegio San José, y obtuvo la licenciatura.

El 13 de diciembre de 1969 recibió la ordenación sacerdotal de manos del arzobispo Ramón José Castellano. Prosiguió la preparación en la Compañía de 1970 a 1971 en Alcalá de Henares (España), y el 22 de abril de 1973 emitió la profesión perpetua. De nuevo en Argentina, fue maestro de novicios en Villa Barilari en San Miguel, profesor en la facultad de teología, consultor de la provincia de la Compañía de Jesús y también rector del Colegio.

El 31 de julio de 1973 fue elegido provincial de los jesuitas de Argentina, tarea que desempeñó durante seis años. Después reanudó el trabajo en el campo universitario y entre 1980 y 1986 es de nuevo rector del colegio de San José, además de párroco en San Miguel. En marzo de 1986 se traslada a Alemania para ultimar la tesis doctoral; posteriormente los superiores le envían al colegio del Salvador en Buenos Aires y después a la iglesia de la Compañía de la ciudad de Córdoba, como director espiritual y confesor.

Es el cardenal Antonio Quarracino quien le llama como su estrecho colaborador en Buenos Aires. Así, el 20 de mayo de 1992 Juan Pablo ii le nombra obispo titular de Auca y auxiliar de Buenos Aires. El 27 de junio recibe en la catedral la ordenación episcopal de manos del purpurado. Como lema elige Miserando atque eligendo y en el escudo incluye el cristograma ihs, símbolo de la Compañía de Jesús.

Concede su primera entrevista como obispo a un pequeño periódico parroquial, «Estrellita de Belén». Es nombrado enseguida vicario episcopal de la zona de Flores y el 21 de diciembre de 1993 se le encomienda también la tarea de vicario general de la arquidiócesis. Por lo tanto no sorprendió que el 3 de junio de 1997 fuera promovido como arzobispo coadjutor de Buenos Aires. Antes de nueve meses, a la muerte del cardenal Quarracino, le sucede, el 28 de febrero de 1998, como arzobispo, primado de Argentina. El 6 de noviembre sucesivo fue nombrado Ordinario para los fieles de rito oriental residentes en el país y desprovistos de Ordinario del propio rito.

Tres años después, en el Consistorio del 21 de febrero de 2001, Juan Pablo ii le crea cardenal, asignándole el título de san Roberto Bellarmino. En esa ocasión, invita a los fieles a no acudir a Roma para celebrar la púrpura y a destinar a los pobres el importe del viaje. Gran canciller de la Universidad Católica Argentina, es autor de los libros Meditaciones para religiosos (1982), Reflexiones sobre la vida apostólica (1986) y Reflexiones de esperanza (1992).

En octubre de 2001 es nombrado relator general adjunto para la décima asamblea general ordinaria del Sínodo de los obispos, dedicada al ministerio episcopal, encargo recibido en el último momento en sustitución del cardenal Edward Michael Egan, arzobispo de Nueva York, de presencia necesaria en su país a causa de los ataques terroristas del 11 de septiembre. En el Sínodo subraya en particular la «misión profética del obispo», su «ser profeta de justicia», su deber de «predicar incesantemente» la doctrina social de la Iglesia, pero también de «expresar un juicio auténtico en materia de fe y de moral».

Mientras, en América Latina su figura se hace cada vez más popular. A pesar de ello, no pierde la sobriedad de trato y el estilo de vida riguroso, por alguno definido casi «ascético». Con este espíritu en 2002 declina el nombramiento como presidente de la Conferencia episcopal argentina, pero tres años después es elegido y más tarde reconfirmado por otro trienio en 2008. Entre tanto, en abril de 2005, participa en el cónclave en el que es elegido Benedicto xvi.

Como arzobispo de Buenos Aires —diócesis de más de tres millones de habitantes— piensa en un proyecto misionero centrado en la comunión y en la evangelización. Cuatro los objetivos principales: comunidades abiertas y fraternas; protagonismo de un laicado consciente; evangelización dirigida a cada habitante de la ciudad; asistencia a los pobres y a los enfermos. Apunta a reevangelizar Buenos Aires «teniendo en cuenta a quien allí vive, cómo está hecha, su historia». Invita a sacerdotes y laicos a trabajar juntos. En septiembre de 2009 lanza a nivel nacional la campaña de solidaridad por el bicentenario de la independencia del país: doscientas obras de caridad para llevar a cabo hasta 2016. Y, en clave continental, alimenta fuertes esperanzas en la estela del mensaje de la Conferencia de Aparecida de 2007, que define «la Evangelii nuntiandi de América Latina».

Hasta el inicio de la sede vacante era miembro de las Congregaciones para el culto divino y la disciplina de los sacramentos, para el clero, para los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apostólica; del Consejo pontificio para la familia y de la Comisión pontificia para América Latina.