¿Dónde estamos?

Argentina está situada en el Cono Sur de Sudamérica, limita al norte con Bolivia, Paraguay y Brasil; al este con Brasil, Uruguay y el océano Atlántico; al sur con Chile y el océano Atlántico, y al oeste con Chile. El país ocupa la mayor parte de la porción meridional del continente sudamericano y tiene una forma aproximadamente triangular, con la base en el norte y el vértice en cabo Vírgenes, el punto suroriental más extremo del continente sudamericano. De norte a sur, Argentina tiene una longitud aproximada de 3.300 km, con una anchura máxima de unos 1.385 kilómetros.
Argentina engloba parte del territorio de Tierra del Fuego, que comprende la mitad oriental de la Isla Grande y una serie de islas adyacentes situadas al este, entre ellas la isla de los Estados. El país tiene una superficie de 2.780.400 km² contando las islas Malvinas, otras islas dispersas por el Atlántico sur y una parte de la Antártida. La costa argentina tiene 4.989 km de longitud. La capital y mayor ciudad es Buenos Aires

PAPA FRANCISCO

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El fallecimiento de Juan Carlos Garay

Juan Garay
Su fallecimiento

A los 80 años y luego de una prolongada enfermedad, falleció en nuestra ciudad el ingeniero y campeón nacional de natación, representante argentino en olimpíadas internacionales, Juan Carlos Garay.
De trato afable y excelente humor, tenaz defensor de los principios demócratas, dedicado a pleno a su familia y de pocos pero fieles amigos, su figura se mantendrá viva en el recuerdo de todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo.
Nacido en Ensenada el 20 de agosto de 1928, hijo del reconocido médico de esa ciudad José Garay y de Elena Barceló, segundo de tres hermanos -el mayor fue Juan José y la menor es María Elena- el prestigioso profesional y destacado fondista asistió a la Escuela Anexa y luego se recibió de bachiller en el Colegio Nacional.
La Universidad Nacional de La Plata también lo contó como alumno, ya que egresó de esa casa de altos estudios con el título de ingeniero civil.
El nombre de Juan Carlos Garay queda en los anales de la historia del deporte.
Un as del estilo crol, Garay comenzó a nadar desde muy pequeño en su querido Club Náutico de Ensenada.
Desde la más temprana edad participó en torneos locales, regionales y nacionales en los que obtuvo en varias oportunidades el primer puesto por su actuación.
Llegó también a ser campeón sudamericano, pero el zenit en su carrera deportiva fue en 1948, en Londres, donde fue representante olímpico de la Argentina.
Ya en los primeros años de la década del 40 era dueño del record argentino de los 800 y 1.500 metros libre.
Tal fue la pasión que lo guió por el camino de la natación que hasta no hace muchos años, cuando ya había sobrepasado holgadamente los 70 años, entrenaba para competir en carreras de veteranos.
En su labor profesional desarrolló una extensa trayectoria dentro de la obra civil.
Cuando todavía cursaba materias en la facultad de Ingeniería decidió comenzar a ganarse la vida e ingresó al área técnica del frigorífico Swift.
Una vez que tuvo el título universitario en la mano lo convocaron en la empresa constructora SADE, en la capital federal.
Allí, como jefe de obras, trabajó durante 25 años.
También cumplió tareas durante unos años en Eleprint, lugar al que aportó su saber e idoneidad para importantes proyectos.
La labor ingenieril le brindó enormes satisfacciones, entre otras, la de viajar y poder vivir la experiencia de residir en otros países, como en la República Dominicana, Venezuela, Colombia y Arabia Saudita.
Otras dos aficiones lo distinguieron.
Una fue la música, en particular la ópera. Un ambiente de su casa de Gonnet estaba destinado a guardar su copiosa colección de discos y videos con obras de la lírica y durante años mantuvo un abono en el Teatro Colón.
El otro fanatismo que lo caracterizó fue el club Gimnasia de La Plata, al cual seguía paso a paso en las competencias futbolísticas.
Garay se casó en 1953 con María Elena Siniego, con quien tuvo tres hijos: María Elena, José e Isabel.
Sus catorce nietos constituyeron uno de sus más grandes orgullos.
Tuvo, además, seis bisnietos.