¿Dónde estamos?

Argentina está situada en el Cono Sur de Sudamérica, limita al norte con Bolivia, Paraguay y Brasil; al este con Brasil, Uruguay y el océano Atlántico; al sur con Chile y el océano Atlántico, y al oeste con Chile. El país ocupa la mayor parte de la porción meridional del continente sudamericano y tiene una forma aproximadamente triangular, con la base en el norte y el vértice en cabo Vírgenes, el punto suroriental más extremo del continente sudamericano. De norte a sur, Argentina tiene una longitud aproximada de 3.300 km, con una anchura máxima de unos 1.385 kilómetros.
Argentina engloba parte del territorio de Tierra del Fuego, que comprende la mitad oriental de la Isla Grande y una serie de islas adyacentes situadas al este, entre ellas la isla de los Estados. El país tiene una superficie de 2.780.400 km² contando las islas Malvinas, otras islas dispersas por el Atlántico sur y una parte de la Antártida. La costa argentina tiene 4.989 km de longitud. La capital y mayor ciudad es Buenos Aires

PAPA FRANCISCO

PAPA FRANCISCO

Google+ Followers

Buenos Aires - El poder de la anticipación - y más

La Cuestión Urbana IV, ilustración de Celina Caporossi para la tapa del nuevo libro de Editorial café de las ciudades, La Cuestión Urbana Interrogada - Transformaciones urbanas, ambientales y políticas públicas en Argentina, compilado por Mercedes Di Virgilio, Hilda Herzer, Gabriela Merlinsky y María Carla Rodríguez.

La presentación del libro se realizará el próximo jueves 29 de septiembre a las 18 horas en el Centro Cultural de la Cooperación , Buenos Aires.

La lectura de Buenos Aires - El poder de la anticipación, de Margarita Gutman, es tan enriquecedora en su análisis de las “Imágenes itinerantes de futuros metropolitanos en torno al Centenario” como inquietante en los interrogantes que genera sobre la articulación entre presentes y futuros urbanos. 

Con base en una investigación obsesiva sobre (literalmente) miles de documentos, Gutman identifica las grandes fuentes de producción de imágenes de referencia para la ciudad que entonces era “futura”: los planes urbanos profesionales (“letrados”), las imágenes de las revistas ilustradas de circulación masiva y popular, los artículos de divulgación científica y tecnológica en esas mismas revistas, la estética futurista y su interpretación por la intelectualidad porteña, los rascacielos neoyorquinos y las utopías políticas y culturales. 

Para la autora, la imaginería popular del primer Novecientos es más reconocible en la realidad urbana contemporánea que las prospectivas de la planificación profesional. Eso no es necesariamente una buena noticia: esa imaginería incluía segregaciones sociales, conflictos ambientales y caos en las alturas. Al decir de Bioy Casares, “las mujeres soñadas y los ideales, ¡ay!, se alcanzan”…
Son relativamente pocas las formas que tienen las ciudades de pasar del presente al futuro: por la inercia de sus propias tendencias (progresivas o decadentes), por la precipitación de un acontecimiento inesperado (ambiental o socioeconómico, benéfico o catastrófico), por el disciplinado cumplimiento de un plan o proyecto de crecimiento (atinado o no) o, como señala Gutman, por la fuerza de unas imágenes persuasivas de fuerte impacto en la imaginación colectiva. 

La tarea del urbanismo discurre entre estas formas. Identificar las tendencias para corregirlas o consolidarlas, generar las estrategias para enfrentar lo inesperado, aportar racionalidad a la acción y seducir a la sociedad con visiones de un futuro mejor. 

¿Qué tendrá del presente la Buenos Aires del tercer Centenario, o la de sus 500 años, o la de 2036?
Una de las virtudes de la ciudad es materializar en el espacio los tiempos y la memoria de la sociedad y los individuos. En la huella de Kevin Lynch, Margarita Gutman entreteje distintos tiempos del lugar Buenos Aires y nos ofrece un libro de especial interés, por lo riguroso de su investigación, las implicancias disciplinarias de su propuesta y la cantidad y calidad de sus imágenes. 

Una de las primeras consecuencias directas de su trabajo (y se le agradece) es el comentario de José Pablo Feinmann en Página 12 del 28 de agosto, De la construcción y destrucción de las ciudades, inusual homenaje de un intelectual a la tan cuestionada profesión del arquitecto .
MC (el que atiende)
Sobre el poder de las ideas y los debates en la construcción de la ciudad, ver también la nota 20 Ideas, 20 años en el número 58 decafé de las ciudades. 
Y sobre la obra de Margarita Gutman, ver las notas Buenos Aires 1536-2006, en el número 61, y
¿Qué hacer con el Bicentenario?, en el número 76.

Fuente: cafedelasciudades.com.ar
Una nota enviada por Taller Urbano - La Plata