El régimen de terror fue muy anterior a la época de Rosas. Desde la independencia argentina, fue aplicado por casi todos los gobiernos.
La junta de 1810 ya había formulado su doctrina en el “Plan de las operaciones que el gobierno provisional de las Provincias Unidas del Río de la Plata debe poner en práctica para consolidar la grande obra de nuestra libertad e independencia", atribuído a Mariano Moreno.
En este célebre documento se sostiene que con los enemigos declarados "...debe observar el gobierno una conducta, la más cruel y sanguinaria; la menor especie debe ser castigada. La menor, semiprueba de hechos, palabras, etc., contra la causa, debe castigarse con pena capital, principalmente cuando concurran las circunstancias de recaer en sujetos de talento, riqueza, carácter”...y luego agregaba que "No debe escandalizar el sentido de mis voces: de cortar cabezas, verter sangre y sacrificar a toda costa…y si no, ¿por qué nos pintan a la libertad ciega, y armada de un puñal? Porque ningún Estado envejecido o provincias pueden regenerarse ni cortar sus corrompidos abusos sin verter arroyos de sangre."
La Gazeta Federal
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*Aspectos positivos de un País dotado de enormes recursos humanos y materiales para conocer y disfrutar, ¡Argentina te espera!
¿Dónde estamos?
Argentina está situada en el Cono Sur de Sudamérica, limita al norte con Bolivia, Paraguay y Brasil; al este con Brasil, Uruguay y el océano Atlántico; al sur con Chile y el océano Atlántico, y al oeste con Chile. El país ocupa la mayor parte de la porción meridional del continente sudamericano y tiene una forma aproximadamente triangular, con la base en el norte y el vértice en cabo Vírgenes, el punto suroriental más extremo del continente sudamericano. De norte a sur, Argentina tiene una longitud aproximada de 3.300 km, con una anchura máxima de unos 1.385 kilómetros.
Argentina engloba parte del territorio de Tierra del Fuego, que comprende la mitad oriental de la Isla Grande y una serie de islas adyacentes situadas al este, entre ellas la isla de los Estados. El país tiene una superficie de 2.780.400 km² contando las islas Malvinas, otras islas dispersas por el Atlántico sur y una parte de la Antártida. La costa argentina tiene 4.989 km de longitud. La capital y mayor ciudad es Buenos Aires
Argentina engloba parte del territorio de Tierra del Fuego, que comprende la mitad oriental de la Isla Grande y una serie de islas adyacentes situadas al este, entre ellas la isla de los Estados. El país tiene una superficie de 2.780.400 km² contando las islas Malvinas, otras islas dispersas por el Atlántico sur y una parte de la Antártida. La costa argentina tiene 4.989 km de longitud. La capital y mayor ciudad es Buenos Aires
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FÁBULA DEL BICENTENARIO
(Ediciones Agua Clara en RazonEs de Ser)
La utopía
de una Argentina
Independiente
Sueños del pasado perviven en mí. Amores, éxitos, placeres, sufrimientos, frustraciones, encontronazos con los demás y conmigo mismo. Durante el ajetreo diario acuden a retazos, pero en la noche se materializan entremezclando pesadillas con premoniciones, historias fantasmagóricas, alimentos insustanciales, vestiduras que sofocan, placeres deleitosos, intimidades que no me animo a mencionar ni a mis seres queridos
Ente las neblinas del puerto, en la fugacidad de una imagen, me encuentro en la goleta ¿se llamaría goleta el nao de profuso velamen? …con el Dr. Mariano Moreno. Gran honor compartir el viaje con el prócer, absorto en cavilaciones.
Se cuestionaba la misión al Imperio Británico para conseguir armamentos y expertos en modernas tácticas guerreras. Si esa misión hubiera recaído en pusilánimes, se corría el peligro de trocar el dominio español por el dogal inglés, enemigo de la revolución francesa. Y adiós a los inspiradores de nuestros ideales, Rousseau, los jacobinos y el malogrado Maximiliano Robespierre.
Los que tenían el propósito de cambiar algo para que nada cambiase pergeñaron el alejamiento de Moreno, ocultándole la designación subrepticia de Manuel Padilla y un súbdito inglés, John Curtis, que terminarían la misión de Moreno.
Pasados los mareos, adaptado al balanceo, el prócer volvió a sus reflexiones:
“El virreynato del Río de la Plata debía sufrir transformaciones, aún a costa de las prerrogativas que privilegiaban a los comerciantes monopolistas españoles y los grandes terratenientes.”
Esa noche soñé con miles de pequeñas y medianas poblaciones vinculadas por medios tecnológicos, rodeadas de mieses, flores, frutas frescas y establecimientos elaboradores, a los que los trabajadores se dirigirían caminando entre jardines.
Mi antigua radio portátil Spika captaba sus pensamientos: “Se debería proteger a los labriegos de los destrozos en los cultivos ocasionados por el ganado. Convertir a los esclavos en ciudadanos, enriquecer a la nación con sus habilidades Establecer relaciones de intercambio justo con los aborígenes, para lograr la integración de una patria multiétnica, frustrada durante siglos de despojos y explotación”
A mí el recuerdo de los reiterados genocidios que padecimos casi me arroja de la cama.
Moreno seguía proyectando: “Protegiendo las industrias regionales, tejidos y ponchos, carretas y carruajes, aceites y vinos, quesos, jabón, ladrillos, cales y tierra romana, se radicaría a la población trashumante y mejoraría la retribución a los gauderios en los saladeros que exportaban charque y tasajo. El país florecería, los recursos se multiplicarían, el Estado ya no dependería exclusivamente de la recaudación de la Aduana de Buenos Aires, ni de los empréstitos usurarios que imponía la banca extranjera. La educación pública contribuiría a elevar la cultura de los ciudadanos, y sus capacidades”
Al atravesar las turbulentas aguas del Golfo de Santa Catalina volvieron los mareos, y el discurso del Dr. Moreno ¿o la Spika? se interrumpió.
Mi divagación nocturna adquirió la forma del ventarrón que deshoja almanaques con ritmo frenético.
Tecnología no contaminante, sin migraciones hacia las megalópolis y las villas miseria.
Bienes del subsuelo recuperados para la Nación e inversiones en energías renovables. Federalismo actualizado para limitar la discrecionalidad de las nuevas y viejas oligarquías.
De repente me sentí transpirado, alcanzado por el chorro de divisas al exterior ¡Ganancias multinacionales, evasión o pago de deudas eternas, en 1825 el empréstito Baring Brothers! No nos quedaba más remedio que sobreexplotar los recursos naturales, para exportar y cubrir ese déficit. Intenté gritar ¡Procuración también…!
Me desperté agitado, el corazón se me escapaba del pecho, acudí a la borda en busca de fresco, en la neblina del amanecer creí entrever las exageraciones y las mentiras de la publicidad, destinadas a estimular en la pobre gente el consumismo y la insatisfacción.
Las nubes corrían demasiado rápido, el sol naciente creaba arcoiris fugaces como la vida, la competencia y los personalismos a los que dedicamos nuestro tiempo me parecieron ridículos.
A los cuarenta días de navegación, arrojamos al mar el cadáver de Mariano Moreno.
(Cualquier parecido con la realidad histórica es mera coincidencia)
Ediciones Agua Clara – http://www.facebook.com/l/665c1;www.edicionesaguaclara.com.ar
La utopía
de una Argentina
Independiente
Sueños del pasado perviven en mí. Amores, éxitos, placeres, sufrimientos, frustraciones, encontronazos con los demás y conmigo mismo. Durante el ajetreo diario acuden a retazos, pero en la noche se materializan entremezclando pesadillas con premoniciones, historias fantasmagóricas, alimentos insustanciales, vestiduras que sofocan, placeres deleitosos, intimidades que no me animo a mencionar ni a mis seres queridos
Ente las neblinas del puerto, en la fugacidad de una imagen, me encuentro en la goleta ¿se llamaría goleta el nao de profuso velamen? …con el Dr. Mariano Moreno. Gran honor compartir el viaje con el prócer, absorto en cavilaciones.
Se cuestionaba la misión al Imperio Británico para conseguir armamentos y expertos en modernas tácticas guerreras. Si esa misión hubiera recaído en pusilánimes, se corría el peligro de trocar el dominio español por el dogal inglés, enemigo de la revolución francesa. Y adiós a los inspiradores de nuestros ideales, Rousseau, los jacobinos y el malogrado Maximiliano Robespierre.
Los que tenían el propósito de cambiar algo para que nada cambiase pergeñaron el alejamiento de Moreno, ocultándole la designación subrepticia de Manuel Padilla y un súbdito inglés, John Curtis, que terminarían la misión de Moreno.
Pasados los mareos, adaptado al balanceo, el prócer volvió a sus reflexiones:
“El virreynato del Río de la Plata debía sufrir transformaciones, aún a costa de las prerrogativas que privilegiaban a los comerciantes monopolistas españoles y los grandes terratenientes.”
Esa noche soñé con miles de pequeñas y medianas poblaciones vinculadas por medios tecnológicos, rodeadas de mieses, flores, frutas frescas y establecimientos elaboradores, a los que los trabajadores se dirigirían caminando entre jardines.
Mi antigua radio portátil Spika captaba sus pensamientos: “Se debería proteger a los labriegos de los destrozos en los cultivos ocasionados por el ganado. Convertir a los esclavos en ciudadanos, enriquecer a la nación con sus habilidades Establecer relaciones de intercambio justo con los aborígenes, para lograr la integración de una patria multiétnica, frustrada durante siglos de despojos y explotación”
A mí el recuerdo de los reiterados genocidios que padecimos casi me arroja de la cama.
Moreno seguía proyectando: “Protegiendo las industrias regionales, tejidos y ponchos, carretas y carruajes, aceites y vinos, quesos, jabón, ladrillos, cales y tierra romana, se radicaría a la población trashumante y mejoraría la retribución a los gauderios en los saladeros que exportaban charque y tasajo. El país florecería, los recursos se multiplicarían, el Estado ya no dependería exclusivamente de la recaudación de la Aduana de Buenos Aires, ni de los empréstitos usurarios que imponía la banca extranjera. La educación pública contribuiría a elevar la cultura de los ciudadanos, y sus capacidades”
Al atravesar las turbulentas aguas del Golfo de Santa Catalina volvieron los mareos, y el discurso del Dr. Moreno ¿o la Spika? se interrumpió.
Mi divagación nocturna adquirió la forma del ventarrón que deshoja almanaques con ritmo frenético.
Tecnología no contaminante, sin migraciones hacia las megalópolis y las villas miseria.
Bienes del subsuelo recuperados para la Nación e inversiones en energías renovables. Federalismo actualizado para limitar la discrecionalidad de las nuevas y viejas oligarquías.
De repente me sentí transpirado, alcanzado por el chorro de divisas al exterior ¡Ganancias multinacionales, evasión o pago de deudas eternas, en 1825 el empréstito Baring Brothers! No nos quedaba más remedio que sobreexplotar los recursos naturales, para exportar y cubrir ese déficit. Intenté gritar ¡Procuración también…!
Me desperté agitado, el corazón se me escapaba del pecho, acudí a la borda en busca de fresco, en la neblina del amanecer creí entrever las exageraciones y las mentiras de la publicidad, destinadas a estimular en la pobre gente el consumismo y la insatisfacción.
Las nubes corrían demasiado rápido, el sol naciente creaba arcoiris fugaces como la vida, la competencia y los personalismos a los que dedicamos nuestro tiempo me parecieron ridículos.
A los cuarenta días de navegación, arrojamos al mar el cadáver de Mariano Moreno.
(Cualquier parecido con la realidad histórica es mera coincidencia)
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Pancho Planes: una anécdota histórica de 1810

Pancho Planes, el loco de la Revolución de Mayo
Cuando todos pugnaban para entrar en el Cabildo, Leiva le dijo a Pancho Planes:
"No Amigo Mío, usted es muy loco para este negocio, con estos caballeros hay bastante representación...y lo mejor es que no haya tantos con quien hablar"
El apodo de loco, se lo había ganado Francisco Planes, jurisconsulto y patriota argentino. Exaltado partidario de Mariano Moreno, colaboró con este en 1810, se opuso luego a Alvear y finalmente combatió a Rosas.
Pancho Planes, pariente de los López y de todos los Planes de la colonia, tenía la sugerencia de no entrar al Cabildo, esa mañana del 25 de Mayo de 1810, pero igual se coló y se hizo sentir.
Anteriormente el 20 de mayo, había participado en una trifulca que se armó en el teatro Coliseo, de la actual y la que fuera calles Rivadavia y Reconquista, contra los partidarios del virrey y repartió bastonazos en defensa del actor patriota Morante, al cual querían censurar.
Así se lo recordaba en una carta: "En la fonda de las Naciones había el viernes un gran concurso, Pancho estuvo divino; lo trepamos a una mesa y lo obligamos a arengar al pueblo,..Tú sabes que Pancho no tiene empacho ni vergüenza para nada... tiene mucho talento y es un patriota... ¡Figúrate que sostuvo que debiéramos ahorcar al sordo (Cisneros) en media plaza por los asesinatos de La Paz" ( rebelión de los criollos ahogada en sangre)
B. V. A. (Buena Ventura Arzac).
Roberto Di Vita
AGENCIA DE COMUNICACION RODOLFO WALSH
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