¿Dónde estamos?

Argentina está situada en el Cono Sur de Sudamérica, limita al norte con Bolivia, Paraguay y Brasil; al este con Brasil, Uruguay y el océano Atlántico; al sur con Chile y el océano Atlántico, y al oeste con Chile. El país ocupa la mayor parte de la porción meridional del continente sudamericano y tiene una forma aproximadamente triangular, con la base en el norte y el vértice en cabo Vírgenes, el punto suroriental más extremo del continente sudamericano. De norte a sur, Argentina tiene una longitud aproximada de 3.300 km, con una anchura máxima de unos 1.385 kilómetros.
Argentina engloba parte del territorio de Tierra del Fuego, que comprende la mitad oriental de la Isla Grande y una serie de islas adyacentes situadas al este, entre ellas la isla de los Estados. El país tiene una superficie de 2.780.400 km² contando las islas Malvinas, otras islas dispersas por el Atlántico sur y una parte de la Antártida. La costa argentina tiene 4.989 km de longitud. La capital y mayor ciudad es Buenos Aires

PAPA FRANCISCO

PAPA FRANCISCO

Yoga y whisky comparten objetivos y técnicas


EL YOGA Y EL WHISKY

Una de las cientos de miles páginas yogueras describe al yoga de la siguiente manera:

"La palabra yoga procede de la raíz sánscrita "Yuj" que significa yugo, unión, lazo, unidad.

Así pues Yoga significa literalmente unión, la unión del hombre con su realidad superior, la fusión del hombre con la realidad universal.

Podríamos decir que “es la unión con uno mismo”.

Su objetivo es la integración armónica de la personalidad, en la unión de la mente consciente con los niveles mas profundos del inconsciente.

Podemos definirlos como una técnica de autorrealización y mejoramiento del ser humano, que aspira a la felicidad como un estado interno de inalterada paz."

Salvo la contradicción del primer párrafo, materializada en eso de la unión del hombre con "su realidad superior" y "la unión con uno mismo", materia que se podría prestar a discusión, por cierto, estamos en condiciones de afirmar fundadamente que el Yoga y el Whisky no sólo comparten algunos objetivos sino también las técnicas utilizadas en orden a dichos fines.

En efecto, en cuanto a los fines es indudable que unas cuantas buenas dosis de líquido amarillo nos conectan con "los niveles más profundos del inconsciente", así como también nos sumen en un "estado interno de inalterada paz".
 
En lo que respecta a las técnicas, la coincidencia es total, y si no lo creen, miren como ejemplo la imagen que acompaña esta nota.

Enviada por Jorge Karabás
con mucho humor.