MANOS Y PRODUCTOS ARGENTINOS

MANOS Y PRODUCTOS ARGENTINOS
PARA ADHESIONES AQUÍ: mirotualma@gmail.com

Alberto Pringles - un argentino en los States - aquí con otros grandes


¿Año? 
Pasaron los años... y mil desengaños...

Leer más...

Música folclórica argentina

De una investigación de Alexis Javier Arias González.
...
BREVE RESEÑA DE LA MÚSICA ARGENTINA

LA CULTURA INDIGENA Y LOS PRIMEROS MISIONEROS
A la llegada de los primeros conquistadores, nuestro territorio estaba poblado por distintas tribus que practicaban la música instrumental, cantada y bailada, en expresiones rudimentarias y primitivas.
Sus características generales eran: monódica, rítmica y melancólica, por lo general con un sello mágico y religioso, siempre al servicio de los ritos en honor a los dioses. Estaba entrelazada íntimamente con la danza y sus instrumentos rudimentarios eran de viento y percusión: sixu, quena, erque, maracas, sonajeros de uñas, silbatos, etc. Su sistema tonal era el pentafónico, o sea de cinco notas.
Con la expedición de Pedro de Mendoza en 1536, llegan a Buenos Aires los primeros músicos civiles y sacerdotes.
Los misioneros trajeron su propia música y la difundieron entre los indígenas de todo el Virreinato, a la vez que los convertían a la religión católica y "los civilizaban"
Pronto, bajo la dirección de los misioneros los pueblos originarios comenzaron a aprender música formal, cantar y, fabricar así como también a tocar instrumento de cuerdas.
Además de las celebraciones religiosas, los misioneros propiciaron la realización de fiestas populares en las que se danzaban bailes nativos, que poco a poco se fueron mezclando con los que inmigraban de Europa. Así se produjo una asimilación de la que pronto habría de surgir una música y una coreografía de características propias, que se diferenciaba cada vez más de sus fuentes indígenas y españolas; un arte complejo de estilo "criollo" que constituiría nuestro "folclore".
 
SIGLO XVIII
Hubo un desarrollo tanto del género musical teatral (con obras del género tonadillesco español), como de la música popular; organizándose bailes familiares en los que se escuchaban tanto danzas nacionales como europeas.
En las fiestas públicas y religiosas, participaban bandas y conjuntos orquestales con músicos llegados de España, Italia, Francia y Portugal, así como también conjuntos integrados por indígenas.

SIGLO XIX
A principios del siglo la actividad musical estaba dirigida por europeos: Blas Parera (español); Mariano Rosquelas (español) y Víctor Rabaglio (italiano), entre los principales.
Surgen a mediados de siglo los primeros compositores argentinos: Amancio Alcorta, Juan Pedro Esnaola, y el célebre jurisconsulto Juan Bautista Alberdi. Todas sus obras respondían al gusto de la época: minués, gavotas y otras danzas de salón; música para pequeños conjuntos instrumentales, música vocal y obras para el oficio religioso católico.
En la segunda mitad del siglo se acentúa la actividad musical, especialmente la operística, con la creación del teatro Colón, registrándose en 1877 el estreno de la primeras ópera argentina "La Gata Blanca" de Francisco Hargreaves, quien junto con Arturo Berutti y su hermano Pablo Berutti, impulsan el movimiento musical en la ciudad de Buenos Aires.
El final del siglo esta mayormente integrado por músicos que responden al movimiento "romántico nacionalista" en el cual podemos nombrar a Héctor Panizza, Julián Aguirre, Alberto Williams, Carlos López Buchardo, Felipe Boero y Girardo Gilardi, cuyas obras están realizadas con técnica romántica pero con elementos inspiradores extraídos del joven folclore argentino.
BREVE RESEÑA DE LAS PRINCIPALES DANZAS ARGENTINAS
El Candombe
La palabra candombe aparece por primera vez en una crónica del escritor Isidoro de María (1808?1829). Su génesis se remonta hacia fines del siglo XVIII en el Uruguay y en Argentina, con su característico tamboril y sus personajes prototípicos. Originalmente concebida como pantomima de la coronación de los reyes congos, imitando en la vestimenta y en ciertas figuras coreográficas, las costumbres de los reyes blancos, aunó elementos de la religión bantú y la católica. En una etapa inicial se enriqueció con figuras de contradanza, cuadrilla y otros elementos coreográficos asimilados hábilmente de la cultura blanca. En la ciudad de Buenos Aires, los barrios de San Telmo, Monserrat, La Concepción y Santa Lucía, congregaban multitudes al compás de su ritmo. Fue decreciendo paralelamente con la extinción de la raza negra, diezmada por las guerras y epidemias, y con el caudal inmigratorio que desplazó a los morenos del servicio doméstico, de los oficios artesanales y también de los puestos callejeros.
El Carnavalito
Pertenece al grupo de las grandes danzas colectivas, es jovial, se ejecuta alegremente a modo de juego inocente y familiar. Se bailó en América desde antes del descubrimiento; ha perdurado y hoy sigue practicándose en la región del NOA, especialmente en el centro y norte de Salta y Jujuy. Los bailarines suelen moverse en torno a los músicos o en hilera. Una mujer o un hombre con un pañuelo (a veces un banderín con cintas) en la mano se encarga de dirigir a los demás. Todos cantan la misma copla o entrecruzan improvisaciones. Los danzantes forman filas del brazo o de la mano, también lo hacen los niños y hasta los lactantes sujetos a la espalda de las madres. Las figuras son sencillas: apenas la rueda, la doble rueda, la hilera de itinerario libre y algunas pocas más. Es común el trote, que consiste en una larga fila que forman los bailarines de a dos, tomándose del brazo.

El Cielito
Se trata de una danza criolla de pareja suelta y pertenece a la generación de las graves como el pericón. Su coreografía adopta modalidades propias de los bailes picarescos y alegres, como los castañeteos y los movimientos ingeniosos.

El Cuando
Consiste en una danza cortesana bailada desde principios del siglo XIX, tanto en los ambientes rurales, como en los salones patricios o aristocráticos. Su difusión alcanzó las regiones de Cuyo, Centro y Sur. De pareja suelta e independiente, con aire de minué y de gato, combina en su coreografía múltiples pasos: grave simple (iniciado con pie derecho), pasos naturales y paso básico (iniciado con pie izquierdo).

El Ecuador
Es una danza de pareja suelta e independiente, oriunda del norte argentino. Toma su nombre de la creencia popular de que Ecuador era un país de esparcimiento y diversión. La copla que acompaña a la danza nos deja testimonio: "Patito quisiera ser/chiquitito y nadador/para seguirle los pasos, a mi amada al Ecuador".

El Escondido
Se trata de una danza en pareja suelta e independiente de gran caudal expresivo, en la que sus integrantes simulan esconderse uno del otro. Se bailó desde el año 1820 hasta fines del siglo XIX. Fue practicada en las regiones de Cuyo, Tucumán, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Salta y probablemente en Buenos Aires.

El gato
Es una danza criolla alegre que puede ser ejecutada por una o dos parejas. Se bailó en nuestro país desde antes de 1820 y nos llegó posiblemente desde el Perú, extendiéndose en la campaña hasta la Provincia de Córdoba y luego hacia todo el país. Bailado por todas las clases sociales, representa un discreto juego amoroso donde el caballero simula cortejar a la dama y, persiguiéndola, trata de conquistarla; luce para ella las mejores figuras en sus zapateos, realizando a veces increíbles piruetas hasta obtener su correspondencia en la coronación final. Se convirtió, sin lugar a dudas, en el más popular de los bailes de la llanura, al igual que el malambo, y se lo conoció también con otros nombres como: "gato mis?mis", "mis?mis" o "perdiz". Era raro antaño, que el gaucho no supiese rasguear un poco la guitarra y entonar las coplas del "gato" o los repetidos acordes del "malambo", motivo por el cual devino en uno de los bailes más elegidos.

El loncomeo
Es una danza grupal de origen mapuche, propia del suroeste argentino, que se baila principalmente con movimientos de cabeza. Su nombre resulta de la composición de dos voces: lonco, que significa: cabeza, y meu, que quiere decir: bajar. Acompañada por la expresión musical que también lleva ese nombre y que se ejecuta por medio de cajas y cuernos, la danza consiste en correr, saltar, agacharse, erguirse con movimientos pantomímicos de la fauna regional, mientras se mueve fuertemente la cabeza. Es frecuente su realización como parte de ceremonias rituales de índole religiosa, en la que los participantes practican una suerte de desafío a la resistencia física, resultando vencedor el que permanece más tiempo en pie.

El malambo
El malambo nació en las soledades pampeanas, allá por el año 1600. Dentro de nuestros bailes, es una excepción el que carezca de letra. Las guitarras acompañan esta danza ejecutada únicamente por hombres. El bailarín se luce en el zapateo, la cepillada (roce de la planta del pie contra el piso), el repique (golpe con el taco y la espuela) o los floreos. Sus pies apenas tocan el suelo. Las evoluciones del bailarín, cruzando las piernas, zapateando enérgicamente o haciendo dibujos con boleadoras y lazos son sorprendentes. El malambo, dentro de los bailes tradicionales, equivale a la "payada de contrapunto" en el canto: un verdadero torneo de habilidad gauchesca. En dichas competencias no hay límite de competidores, de a uno van exponiendo sus "mudanzas" y gana quien mejor realiza la mayor variedad de figuras. Una especie singular consiste la modalidad "A devolver figuras", en la que sólo compiten dos hombres, los cuales están obligados a retrucar indefinidamente la figura que les propone el contrincante, cuyo lugar de inicio está determinado por sorteo. Cuando uno de los dos no puede devolver la mudanza de su adversario se da por terminada la competencia. Actualmente, el malambo reconoce dos estilos: el sureño (Provincia de Buenos Aires y la región pampeana) y el norteño. En el primero, las figuras son suaves, el bailarín muestra ingenio y habilidad, dejando a un lado la rudeza. El segundo, en cambio, se caracteriza por un compendio de destreza, brío, y agilidad.

El pericón
Se trata de un baile típico muy elegante de la llanura pampeana. En el pasado, recibió el nombre de "baile de cuatro", en razón de ser ése el mínimo de parejas necesarias y porque la coreografía de la danza primitiva se componía de sólo cuatro figuras llamadas, por su orden: demanda o espejo, postrera o alegre, cadena y cielo. A cada una de ellas corresponden varios movimientos distintos, que se ejecutan de acuerdo con las órdenes que dan, según el caso, el cantor o el "bastonero" ?especie de director? y siguiendo el ritmo de vals lento o sobrepaso, característico de todos los pericones. El "bastonero" debe ser elegido con sumo cuidado, ya que de su ingenio depende, en gran parte, el éxito del baile. Uno de los agregados relativamente recientes es el "pabellón", donde los bailarines tomados del brazo forman un círculo y cada pareja al compás de la música, con las manos libres, extiende un pañuelo por encima de las cabezas, intercalándose los colores azul y blanco de la bandera argentina.

El remedio
Consiste en una danza de pareja suelta o independiente que, al igual que la zamba o la arunguita, emplea el pañuelo como accesorio fundamental. Hay documentación confiable que da cuenta de que se bailó en el noroeste, centro y sur del país, desde medidos de siglo XIX.

El tango
Es el célebre baile rioplatense difundido internacionalmente, de parejas enlazadas, forma musical binaria. Surgió en los suburbios de la ciudad de Buenos Aires a fines del siglo XIX, en pleno proceso de transformación en una gran urbe. La convivencia de inmigrantes, negros y gauchos que llegaban al puerto luego de quedarse sin trabajo en el ejército o como consecuencia de la instauración de los grandes latifundios, hicieron del tango un producto cultural único en el mundo. En su origen las canciones eran solamente instrumentales, ejecutadas por tríos de guitarra, violín y flauta, a cuyos compases las parejas bailaban enlazadas. Más tarde incorporó el bandoneón - instrumento procedente de Alemania - que le daría su sonido
característico. En sus primeros años de vida era ejecutado y bailado en prostíbulos, razón por la cual sus primeras letras fueron de contenido vulgar y chabacano. Los grandes poetas con sus letras que evocan el amor frustrado y el arrabal que fue, entrarían en escena en la segunda década del siglo XX, a partir de "Mi noche Triste" de Pascual Contursi, tema que describe los sentimientos de un hombre abandonado por su mujer, grabado por Gardel en 1917 y que dio origen a lo que más tarde se denominó "tango-canción".

El triunfo
El triunfo es una danza criolla de pareja suelta que se bailó en todo el campo argentino y también en el Perú. Es un placer ver el movimiento vivaz de los bailarines.

La arunguita
Consiste en un baile de pareja suelta e independiente que usa el pañuelo como accesorio principal. Se la encuentra registrada exclusivamente en la Provincia de Santiago del Estero, desde 1859 hasta fines del siglo XIX.

La calandria
Danza de pareja suelta e independiente, tuvo alguna preponderancia en las Provincias de San Luís, Santa Fe y Córdoba. Hay testimonios y registros de ella principalmente en la provincia puntana que datan de 1840.

La chacarera
La chacarera es una danza alegre y pícara. Su origen no es preciso, pero se le adjudica como cuna de nacimiento la Provincia de Santiago del Estero, desde donde se difundió a lo largo del país. Es de ritmo vivo, alegre, apicarado por su galante juego pantomímico. Se baila en parejas sueltas y el zapateo es constante. Hay de ella una variante, llamada chacarera doble.

La cueca
Hermana de la zamba, de su homónima chilena, de la marinera peruana y de otras danzas similares, hijas todas de la zamacueca del Alto Perú (o de ella derivadas), la cueca es una de los bailes que más arraigo tuvo en Argentina, en cuyas regiones cuyana y norteña aún conserva vigencia. Ingresó a nuestro país por dos vías: primeramente por la Provincia de Mendoza, desde donde se difundió al resto del país y derivó en la cueca argentina o cuequita (para distinguirla de la chilena). Posteriormente, la cueca marinera (como se la denominó en Perú) entró desde Bolivia y hoy se la conoce como cueca norteña. Cabe señalar que esta danza fue proclamada en 1979 baile nacional oficial de Chile.

La huella
Consiste en una danza de galanteo, pícara, de pareja suelta e independiente. Hay registros fidedignos de ella en la campaña bonaerense desde el año 1900, aunque se la bailó en diferentes regiones de nuestro país.

La mediacaña
La mediacaña es una danza criolla, galante y alegre, que se baila de pareja suelta e independiente, de movimiento lento-vivo y de carácter cortesano.

La milonga
La milonga "campera" es ligera, pero no tanto como la urbana, se interpreta con guitarra y no tiene coreografía. En cuanto al aspecto estrictamente musical, se la vincula directamente con la habanera y el tango, aunque tiene un ritmo mucho más rápido que éste y sus letras suelen ser picarescas. Jorge Luís Borges la prefería por la ausencia de melancolía, rasgo tan característico del tango y compuso incluso su "Milonga para Francisco Chiclana" en la que evoca a un corajudo cuchillero de tal nombre. La milonga, entendida como lugar en el que se baila indistintamente tango y milonga, suele ser el salón de un club o cualquier otro local destinado a ese fin. Hombres y mujeres se sientan a unas mesas colocadas alrededor de la "pista" y la invitación a bailar obedece a una regla estricta: el hombre desde cierta distancia "cabecea" a la mujer, es decir, le hace una señal inclinando la cabeza, y ella acepta o rechaza el convite, en este caso, también con la cabeza. Las mujeres "milongueras" han sido objeto de dedicatoria de varios tangos, cuyas letras suelen aludir a un pasado humilde y a un presente en el que la frecuentación de las milongas de lujo les permite relacionarse con hombres adinerados (los "bacanes"), vínculo que sugiere un modo de prostitución.

La patria
Danza de pareja suelta e independiente, se bailó originalmente en las Provincias de Buenos Aires y Santiago del Estero. Lleva como accesorio un pañuelo.

La zamba
Es la danza amatoria por excelencia. El hombre festeja a la mujer con ternura y ella acepta, aunque lo esquiva coquetamente. Luego de enamorarla, llega el triunfo del varón, quien la corona poniéndole el pañuelo, como abrazándola. Nos viene de la zamacueca (Lima?Perú) y de la cueca chilena. Tomó su nombre de la antigua danza peruana homónima, no así su coreografía. Al acriollarse incorporó el pañuelo como una extensión de la mano  que juega un rol importante, ya que a través de él los bailarines expresan estados de ánimo, sugerencias y deseos. Su baile en pareja suelta e independiente se popularizó en casi todo el país.
El chamamé
Hay quienes afirman que el origen del chamamé es la evolución de la polka correntina a la cual se le cambia el nombre a chamamé. Otros dicen que es una danza guaraní que se acriolló y que sus orígenes son tan antiguos como la cultura guaraní en sus comienzos. Yo por mi parte me inclino a pensar en otra hipótesis la cual tiene como ubicación al virreinato del Perú, su música acriollada baja a nuestras tierras, y más específicamente a la zona mesopotámica. Algunos chamamés de cuño se ajustan melódicamente y armónicamente a las mismas pautas de ciertos huaynos, zambas, etc. tradicionales de otras provincias. El chamamé extendió sus límites a toda la Argentina y otros países, haciéndolo popular a nivel nacional. Uno de los músicos pioneros en ser punta de lanza fue el músico de Empedrado (Corrientes), Policarpo Benítez; a quien sin duda cabe el honor de ser "el primer adelantado" de la música popular correntina en Buenos Aires. En 1936 Constante Aguer compone la letra de su primer tema: "Kilómetro 11". La música estuvo a cargo de Tránsito Cocomarola, quien lo grabó inmediatamente con las voces de Herminio Cejas y Juan Ledesma. En el 54 hay una movida cultural folclórica impulsada por política de parte del estado y los medios de comunicación. El problema de esto fue que no contaban con el chamamé como folclore, al igual que al tango; y la gran oleada folclórica proviene del norte. Sin embargo el chamamé no muere, sino que se fortalece y influencia a compositores norteños a volcarse a estos ritmos. Como un ejemplo podemos nombrar al célebre Eduardo Falú. El chamamé es incorporado a los carnavales correntinos los cuales trascienden en toda la nación.
Versiones del Chamamé: -Chamamé Orillero: en el que se notan muchas influencias del tango. -Chamamé cangui (triste): se caracteriza por su tónica lenta y sentimental. -Chamamé Maceta: de pulso y ritmo vivos, habituales en los grupos que tocan en festivales, bailes y "boliches". -Chamamé Caté: de ritmo elegante (de allí "caté": categoría) y cantada totalmente en lengua guaraní.

Las ideas, conceptos y aportaciones expuestas ratifican la complejidad de nuestro folclore. La clave está en el análisis de la palabra folclore, el cual es una ciencia viva. El folclore está íntimamente ligado a la geografía de la zona.. Esta geografía cambia la percepción de los pueblos que constituyen el folclore, a pesar de tener raíces comunes. Los estados de ánimos de los pueblos cambian según su geografía y esto es motivo de profundizar en otra investigación, por eso creo más aún que ahí se centra la clave de la diversidad del folclore argentino. Nuestro país posee una gran variedad de geografías, lo que nos da una gran variedad musical.

Alexis Javier Arias González
gazuzuzu[arroba]hotmail.com
Argentina Santa Fe
Escuela Provincial Nigelia Soria
Trayecto Artístico Profesional en Música Folclórica Argentina
Profesor Guía: Juan Verdún
Año lectivo: 2007
Tesis para optar a la Tecnicatura de Música Folclórica Argentina

Los orígenes del Chamamé (Música folclórica argentina)
http://www.monografias.com/cgi-bin/jump.cgi?ID=127240

Leer más...